Vieques

La Capilla Ecuménica

"Vieques, Una Guía Fotográficamente Ilustrada de la Isla, Su Historia y Su Cultura"

Vieques Capilla Ecumenica

El 19 de Abril de 1999, el guardia de seguridad Viequense David Sanes fue matado por una bomba de 500 libras que equivocó su objetivo y explotó cerca del puesto de observación donde él estaba trabajando. El incidente condujo a una protesta civil de desobediencia caracterizada por el establecimiento de campamentos ocupados dentro del área de bombardeos, previniendo así más atentados. La gente que ocupaba uno de estos campamentos construyó una capilla en la playa conocida como Playa Icacos.

La capilla se convirtió en el centro espiritual del movimiento. Los sacerdotes daban misa allí y esparcían agua bendita sobre los cráteres dejados por la bomba y sobre el material de guerra sin explotar que se hallaba en la zona blanco de los bombardeos. El Arzobispo de San Juan, Roberto González, dio un sermón en la capilla acerca de la desobediencia civil. El Obispo de Caguas, Puerto Rico, Monseñor Álvaro Corrada del Río, trajo una estatua de la Virgen del Carmen, la santa patrona de los pescadores, y la bendijo.

La capilla sufrió daños a causa del Huracán Lenny, pero fue restaurada tan pronto como la tormenta paso.

El 4 de Mayo de 2000, el día en que todos los que se encontraban en los campamentos fueron arrestados y retirados del área de bombardeos, la capilla estaba ocupada por monjas y líderes religiosos quienes se encontraban allí dentro rezando. Agentes de la Marina, el FBI, los Alguaciles Federales y el Departamento de Policía de Puerto Rico fuertemente armados, muchos de ellos vistiendo chalecos antibalas, cascos y con escudos plásticos o máscaras antigas, asaltaron la iglesia. Esposaron a los sacerdotes y las monjas y los tiraron dentro de vehículos militares.

La puerca (“bulldozer”) de la Marina demolió la capilla, pero de alguna manera su campana fue preservada.

En el 2002, con el apoyo del gobierno de Puerto Rico, se construyó una réplica de la capilla en la ladera que queda al atravesar la calle frente al Edificio del Capitolio de San Juan. Se recuperó la campana original y se coloco en la nueva capilla.

La capilla se convirtió en el escenario de confrontaciones entre los que apoyan a la Marina y aquellos que quieren que ésta salga de Vieques, al igual que entre los defensores para la estadidad de Puerto Rico y los separatistas.

En el 2003, la gobernadora (Sila Calderón) de Puerto Rico decidió enviar la capilla de regreso a Vieques. Allí debía reubicarse en el lugar que queda en el lugar aledaño al portón del Campamento García, y debía formar parte de las ceremonias a realizar el día en que la Marina saliera de Vieques, Mayo Primero.

Desdichadamente los oficiales de la Isla Grande no incluyeron Viequenses en el plan de reubicación de la iglesia, razón por la cual surgieron complicaciones logísticas. La Capilla Ecuménica llegó a Isabel Segunda en una barcaza alquilada por el gobierno puertorriqueño.

Sin embargo, tal como puede decirlo cualquiera que haya vivido algún tiempo en Vieques, es imposible mover algo tan amplio como la capilla a través de las estrechas calles del pueblo. Este problema pronto llegó a ser evidente para aquellos a cargo de la reubicación, quienes en ese momento se dieron cuenta que la capilla tendría que salir de Isabel Segunda por mar y descargarse en algún otro lugar de la isla. (La mejor alternativa podría haber sido descargar la capilla en Playa Caracas y transportarla a través del campo.)

Pero ya era muy tarde. La barcaza alquilada por el gobierno hace rato había partido.

Muchas veces las cosas en las islas del Caribe se mueven a un paso más lento que en otros lugares. Y un paso más lento también puede esperarse de las actividades relacionadas con el gobierno, no sólo en el Caribe, sino también en el resto del mundo. Tal fue el caso ocurrido con la reubicación de la capilla.

Eventualmente, una segunda barcaza se envió desde la Isla Grande a Vieques. No obstante, la barcaza resultó ser muy pequeña para el transporte seguro de la capilla, así que tuvo que regresar de nuevo a la Isla Grande.

La tercera vez, y esta vez una barcaza más apropiada arribó a Vieques, las ceremonias de traslado estaban en marcha pero ya era tarde para seguir con el plan original de ubicar la capilla aledaño al portón del campamento.

Por lo tanto, alternativamente, la Capilla Ecuménica fue trasladada al Rompeolas, descargada allí y llevada en camión a las antiguas tierras ocupadas por la Marina en el oeste de Vieques, donde permanece hoy divisando la hermosa Sonda de Vieques, un símbolo de la lucha de la gente Viequense para paz y justicia.